Personal tools
Log in
Personal tools
Log in
You are here: Home Magazines Latin America Ocho estudios de caso (edición especial) Sostenibilidad y agricultura campesina: la producción agrosilvopastoril en Los Altos de Chiapas, México

Sostenibilidad y agricultura campesina: la producción agrosilvopastoril en Los Altos de Chiapas, México

Los Altos de Chiapas es el nombre de una región montañosa del sureste de México, habitada desde hace más de 500 años por indígenas de ascendencia maya (tzotziles y tzeltales) dedicados a actividades agrícolas de subsistencia, organizadas alrededor de la producción familiar de maíz.

Venta de lana de borregos criollos en el mercado municipal, San Juan de Chamulas, Chiapas. Foto: J. Nahed Toral
Venta de lana de borregos criollos en el mercado municipal, San Juan de Chamulas, Chiapas. Foto: J. Nahed Toral
Los Altos de Chiapas es el nombre de una región montañosa del sureste de México, habitada desde hace más de 500 años por indígenas de ascendencia maya (tzotziles y tzeltales) dedicados a actividades agrícolas de subsistencia, organizadas alrededor de la producción familiar de maíz.

La región acusa severas limitantes naturales para la producción y experimenta un acelerado proceso de crecimiento demográfico, situaciones que están en la base de los agudos conflictos sociales que la caracterizan hoy día. Las familias tzotziles también crían animales, aves y bovinos, pero predominantemente ovinos, bajo un esquema productivo agrosilvopastoril, caracterizado por pastoreo extensivo, empadre libre, escasa suplementación alimenticia invernal, uso casi exclusivo de materias primas locales, animales criollos y herramientas manuales. Centraremos la atención en el componente ovino de este sistema, al que denominaremos sistema agrosilvopastoril ovino tzotzil (Figura 1).

La ovinocultura tzotzil es una actividad femenina, y los rebaños en general son pequeños y se manejan en estrecha relación con la actividad agrícola. Sus objetivos son la producción de lana y la obtención de estiércol para el autoabastecimiento familiar; el primero para elaborar prendas de vestir y el segundo para abonar las parcelas agrícolas. Por motivos religiosos los tzotziles generalmente no consumen la carne de ovino, pero estos animales aportan aproximadamente el 30 por ciento de los ingresos globales de las unidades familiares.

Figura 1. Sistema agrosilvopastoril ovino dentro de la Unidad de Producción Tzotzil. Chamula, Chiapas, México

Los puntos críticos del sistema agrosilvopastoril ovino

La problemática general de la ovinocultura tzotzil se caracteriza por el sobrepastoreo, malas condiciones físicas y productivas de los animales, una fuerte dependencia de las condiciones naturales para la producción, deficiente atención y cuidado de los animales y una productividad muy baja.

Con esta panorámica, derivada de un trabajo previo en la región, el proyecto «Alternativas para el Desarrollo de Sistemas Agrosilvopastoriles» (ADESA) de ECOSUR inició en 1996 una fase de investigación participativa en la cual se presentó una propuesta de manejo alternativo a grupos de pastoras de dos comunidades tzotziles de la región: Las Ollas y San Pedro la Tejería. Nuestra intención fue iniciar un proceso de búsqueda de convergencias de las percepciones que pastoras y técnicos tenemos de la problemática ovina. Así pudimos identificar las tendencias de transformación del sistema:

  • tendencia negativa hacia la intensificación de la producción ovina;
  • creciente necesidad de complementación alimenticia;
  • disminución acelerada de los niveles de producción y de productividad;
  • crecimiento de la demanda urbana de animales para consumo de carne.

Cuadro 2. Indicadores de sustentabilidad para la evaluación del sistema de producción ovina de Los Altos de Chiapas, México

Los indicadores del funcionamiento del sistema

Nuestro trabajo participativo ha estado regido por tres objetivos: 1) desarrollar las actividades partiendo de los problemas sentidos como prioritarios por las pastoras; 2) mediante resultados positivos, ganar su confianza en la estrategia de acción propuesta; y 3) alentar su participación creciente en la generación de las innovaciones tecnológicas y las estrategias que incrementen la eficiencia del sistema ovino tradicional.

La problemática ovina se presenta según una estacionalidad asociada con las condiciones ambientales, caracterizada en verano por un grave problema de parasitosis, y en invierno por una aguda escasez de forraje. Dentro de este ciclo anual de problemas, las pastoras identificaron aspectos muy concretos para los cuales requieren soluciones, y que fueron la base para el diseño del modelo alternativo (Cuadro 1). La atención a estos puntos críticos (Cuadro 2) nos daría la pauta para intentar el incremento de la eficiencia de todo el sistema, sin perder de vista los efectos adversos o no deseados que las innovaciones al sistema pudieran tener en los otros sistemas productivos manejados por las familias tzotziles.

Medición y monitoreo de los indicadores

La integración de los componentes sanitario, alimenticio y genético permitió generar una propuesta que enfatizaba la intención de abordar integralmente las deficiencias productivas del sistema ovino tzotzil, buscando elevar su productividad dentro de un esquema, diversificado y sostenido, de uso múltiple de los recursos naturales. Los resultados alcanzados con la etapa sanitaria propiciaron la confianza y el interés de las pastoras, generando las condiciones necesarias para iniciar el proceso participativo.

El trabajo de estos años ha sido evaluado en varias ocasiones, con y sin la participación directa de las pastoras, haciendo uso de diversas herramientas, tanto convencionales como participativas. Hemos podido comprobar que la visión con que frecuentemente se percibe el trabajo con grupos de campesinos tiende a ser muy esquemática. Los objetivos que mueven al técnico o al investigador a impulsar innovaciones tecnológicas con frecuencia limitan sus esfuerzos a la consecución de los objetivos declarados en el proyecto, dejando fuera a todos los «otros cambios» provocados por su interferencia en las actividades productivas campesinas. Por esta razón se requiere sistematizar cuidadosamente la experiencia a fin de evaluar sus verdaderos logros. La metodología MESMIS nos proporcionó las herramientas apropiadas para identificar la diversidad de elementos participantes en el proceso, facilitando su organización y análisis (Figura 2), y permitiéndonos evaluar el efecto que nuestra propuesta ha tenido en la transformación del sistema ovino tzotzil. Con la finalidad de ganar claridad, en este documento graficamos solo los indicadores de Productividad y Resiliencia del Cuadro 2.

Figura 2. Sostenibilidad del sistema agrosilvopastoril de ovinos. Chamula, Chiapas. México

Análisis de resultados

A primera vista pareciera que el sistema ovino tzotzil enfrenta muy diversas limitaciones, contradiciendo la opinión, frecuente en algunos ámbitos académicos de que los sistemas productivos campesinos
-particularmente los indígenas- son ejemplos de sostenibilidad. Si bien los sistemas agrícolas indígenas tienen el gran mérito de haber generado valores éticos, conductas y estrategias de uso de los recursos naturales que hoy día parecen ser muy pertinentes a los intereses de sostenibilidad, no podemos cerrar los ojos ante el hecho de que no pocas de las prácticas y tecnologías tradicionalmente utilizadas por las comunidades campesinas e indígenas, son ya insuficientes (o francamente inapropiadas) para impedir durante más tiempo la destrucción definitiva de sus recursos productivos.

La metodología MESMIS, y particularmente el diagrama «amiba» nos permitió analizar integralmente tanto la naturaleza como la magnitud de los diversos factores que intervienen en la actual situación del sistema ovino tzotzil. De esta forma, percibimos que los atributos de sostenibilidad analizados conforman «regiones» dentro del diagrama, cuyos comportamientos son específicos. Asimismo, es evidente que esas «regiones» muestran los efectos de procesos tanto individuales como colectivos, así como los efectos de la relación desigual de las comunidades indígenas con las diversas instancias políticas, estatales y federales. Finalmente, nos fue posible identificar los efectos (mayores o menores) de las acciones de intervención individuales, grupales, comunitarias e institucionales.

Productividad del sistema: Si bien la adopción de las innovaciones tecnológicas es una decisión individual, los efectos de su aplicación generalizada son colectivos: el paisaje se transforma ante la presencia de una misma tecnología pecuaria, afectando su productividad. La ovinocultura es esencial para las estrategias de vida tzotziles, pues ha sido la fuente de las fibras para la ropa tradicional, y de abono para la agricultura. Sin embargo, los niveles actuales de producción son ya insuficientes para garantizar la cantidad y la calidad requerida por las propias pastoras. El forraje escasea en invierno y los parásitos matan la mitad de las crías; la lana es poca y muy quebradiza de forma que no alcanza para fabricar la ropa. Los animales están flacos y enfermos, por lo que su precio en el mercado es bajo. Ello explica el «retroceso» desde la sostenibilidad que se muestra en la «región» respectiva de la «amiba», así como el efecto de soporte o empuje, puntual e incipiente, que ha jugado la propuesta tecnológica derivada del proyecto de investigación, particularmente el componente sanitario.

Estabilidad, confiabilidad y resiliencia del sistema: La familia tzotzil reacciona como unidad ante los desafíos de los entornos naturales (sostener rendimientos agrícolas), sociales (disponer dentro de la comunidad de espacios productivos adecuados y suficientes; acceder a los recursos colectivos), económicos (participar en los mercados locales) y culturales (persistencia de sus patrones de relación colectiva y continuidad de la ovinocultura en un entorno rápidamente cambiante). La persistencia del manejo extensivo, adaptado a ciclos estacionales, choca con algunos procesos sociales como la sobrepoblación, ocasionando niveles productivos por debajo de los necesarios. De igual forma, los costos de producción de la ovinocultura son muy altos e «invisibles». La diversidad de formas de uso de sus recursos productivos, de plantas forrajeras, su interés por seguir criando borregos, son difícilmente conocidos, y mucho menos apreciados fuera de sus propias comunidades, de forma que el acceso a los mercados locales para comercializar con equidad sus productos o adquirir insumos agrícolas es un ideal bastante lejano.

Adaptabilidad del sistema: Durante muchos años, las políticas oficiales de atención a las comunidades indígenas estuvieron fundamentalmente orientadas por intereses económicos y políticos. Esta política paternalista persiste en la actualidad, tanto en acciones concretas de los gobiernos estatales o federales, como en actitudes y conductas de los indígenas para con los agentes externos. Abandonadas desde siempre a su propia suerte, las comunidades indígenas recelan de las promesas de cambio que vienen de fuera y exigen pruebas tangibles. No arriesgan su tiempo y/o sus recursos sin algún tipo de garantía (sea una retribución económica, o algún otro beneficio material). Su respuesta a la globalización es difusa y débil; se defienden pero se transforman.

Equidad dentro del sistema: Otra consecuencia del tipo de relación que las dependencias oficiales han tenido con las comunidades indígenas de la región, ha sido su negativa a asumir alguna parte significativa de los costos que requieren las actividades de investigación, capacitación y adopción de las innovaciones tecnológicas. Con frecuencia, su interés por participar en la conformación de grupos de trabajo ha estado orientado principalmente por la expectativa de algún beneficio material o económico directo. De esta forma, nuestro trabajo con grupos o comunidades ha mostrado altibajos, con etapas muy activas con grupos relativamente grandes (20 o 30 pastoras), y etapas de menor intensidad, donde las acciones se realizan con grupos familiares.

Autogestión: Aunque la ovinocultura parece ser un atractivo constante y vigente para las mujeres tzotziles, lo cierto es que cada vez sienten que es más difícil producir con esta actividad lo que necesitan. Esta situación es generalizada en el medio rural indígena de Los Altos de Chiapas, pues los procesos de migración (temporal o definitiva) son comunes en las expectativas de vida de las nuevas generaciones. Las posibilidades de autogestión de las unidades familiares ovinocultoras de Los Altos de Chiapas parecen ser pocas.

Conclusiones

1. Programa de desparasitación (interna y externa) de los ovinos;

2. Fabricación de bloques con base en rastrojo de maíz y melaza, para alimentar a los ovinos en temporadas de escasez de pastos,

3.Una propuesta de mejora de los encierros de los animales (corrales).

4.Establecimiento de arbustos forrajeros en diseños de cultivo intensivo (bancos de proteínas)

5. Análisis del concepto Plan de Manejo Integral, con el fin de identificar otros componentes no incluidos actualmente: selección reproductiva, pastizales mejorados, arbustos forrajeros.

Cuadro 1. Componentes tecnológicos del Sistema Alternativo

A la fecha, no ha sido posible promover simultáneamente todos los componentes del Plan de Manejo Integral Ovino (PMIO), debido a diversos factores, asociados a la situación política y económica que experimenta la región, así como a las situaciones y compromisos derivados de la actividad propia de una institución académica oficial.

Los avances en cuanto a generación de relaciones de confianza entre pastoras y técnicos son considerables y alentadores, pero el camino aún es largo y azaroso. En este sentido, los beneficiarios de la propuesta completa han sido relativamente pocos.

No obstante, creemos que no hay experiencia fallida, puesto que cualquiera de ellas contempla diferentes oportunidades de aprendizaje, tanto para los científicos como para los campesinos. Este documento pretendió identificar lo que aprendimos los técnicos.

Trinidad Alemán Santillán, José Nahed Toral y Juan López Méndez

Trinidad Alemán Santillán. Email: taleman@sclc.ecosur.mx
José Nahed Toral. Email: jnahed@sclc.ecosur.mx
Juan López Méndez. Email: jlopezm@sclc.ecosur.mx
ECOSUR, Apartado Postal 63, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México

Referencias

- Alemán Santillán, T. 1999. De actores y procesos participativos: los conflictos comunitarios. Un caso de San Juan Chamula, Chiapas. México. Red. Gestión de Recursos Naturales. Fundación Rockefeller. Segunda Epoca.

- Nahed Toral, J. 1999. Alternativas para el desarrollo de sistemas de producción ovina sostenible en Los Altos de Chiapas. Tesis para obtener el grado de Doctor en Ciencias Veterinarias: Área de sistemas de producción animal. Universidad Nacional Autónoma de México. Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia.

Document Actions
  • Print this Print this